Brindis de café en Huesca

14 abril, 2010

“A mediados de febrero salimos de Monte Oscuro y nos mandaron, junto con todas las tropas del POUM* que había en el sector, a incorporarnos al ejército que asediaba Huesca. Fue un viaje en camión de unos ochenta kilómetros, por aquella llanura invernal, donde las vides podadas aún no tenían brotes y las espigas de la cebada de invierno apenas asomaban del aterronado suelo. A cuatro kilómetros de nuestras nuevas trincheras, Huesca brillaba, pequeña y clara, como una ciudad de casas de muñecas. Meses atrás, cuando se tomó Siétamo, el general que mandaba las tropas del gobierno dijo alegremente:
– Mañana tomaremos café en Huesca. Lee el resto de esta entrada »

Anuncios