El caso de las baldosas flotantes

30 abril, 2010

Dicen que en Buenos Aires hay que caminar mirando el suelo. Y si no se lo creen, lean el apartado Peligros y advertencias del capítulo sobre la metrópoli en la guía de Argentina editada por Lonely Planet: “Si se toman las mínimas precauciones, la única molestia que sufrirá el viajero será recibir el cambio incorrecto en una tienda, tropezar con baldosas sueltas en las aceras, pisar alguno de los omnipresentes excrementos de perro o ser arrollado por un conductor de autobús imprudente”. Lee el resto de esta entrada »