Asedio a la fortaleza patagónica

29 noviembre, 2009

El Aconcagua es la montaña más alta de América, también de todo el mundo sin contar Asia, gracias a sus 6.959 metros sobre el nivel del mar. Así pues, el Centinela de Piedra, de la expresión quechua Ackon Cahuak como posible origen etimológico del actual topónimo (en discusión con el araucano o mapudungun Aconca-Hue), se eleva casi como un sietemil en la provincia argentina de Mendoza, al oeste de la parte central del país, sobre todas las restantes cumbres de la cordillera de los Andes, desde el golfo de Guayaquil (Ecuador) a Tierra del Fuego (Argentina y Chile). Sin embargo, la belleza de las montañas no sólo se mide por su altura. Lee el resto de esta entrada »

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Una de piratas

13 octubre, 2009

Ushuaia. Este sí que es el fin del mundo, de verdad, al margen del paraje homónimo de Tucumán y el más austral asentamiento chileno de Puerto Williams, que apenas suma 2.200 habitantes frente a los 53.700 de la localidad argentina. No hay ninguna ciudad más al sur de la capital del archipiélago de Tierra del Fuego, sólo los parajes helados e inhóspitos de la Antártida. Lee el resto de esta entrada »


Punto y aparte

18 agosto, 2009
América del Sur

Ruta de 'El zumbido del mosquito' a través de Sudamérica.

La compañía peruana Expreso Internacional Ormeño S.A. figura en el Guinness Book of Records como la empresa regular de viajeros por carretera con la ruta terrestre más larga del mundo: alrededor de 9.660 kilómetros entre Caracas (Venezuela) y Buenos Aires (Argentina) vía Lima (Perú). Ormeño cubre la mitad del recorrido, entre las capitales peruana y argentina vía Santiago de Chile, en 72 horas. Algo más de tiempo, cosa de dos meses y tres días, empleó El zumbido del mosquito en viajar entre las dos ciudades, distantes 3.130 kilómetros, aunque no trazó una línea recta para realizar un recorrido directo entre ambas. Lee el resto de esta entrada »


Donde las piedras gimen

25 junio, 2009

Hay un lugar al norte de Chile donde las piedras gimen. Junto al pueblo de San Pedro de Atacama, en pleno descenso desde la cordillera de los Andes hacia el oceáno Pacífico, la naturaleza modeló los valles de la Luna y de la Muerte, nombres que ya evidencian su fisonomía desolada, en el desierto más árido del planeta: una humedad relativa media del 18% y periodos de hasta 400 años sin lluvia en su sector central.  Lee el resto de esta entrada »