Orgullo de Buenos (G)Ayres

A la una de la madrugada del sábado 28 de junio de 1969, un grupo de agentes policiales de Nueva York esgrimió ante los clientes del bar Stonewall Inn, local del bohemio Greenwich Village popular entre la comunidad homosexual, una orden judicial de registro para desarrollar una redada contra la venta ilegal de alcohol y otras sustancias estupefacientes, aunque de paso aprovechó para arrestar a ciertos parroquianos por sus preferencias carnales. Nada extraño en una época caracterizada por la discriminación y persecución social e institucional del colectivo gay en Estados Unidos, con ilegalización de vestimenta femenina para el sexo masculino y viceversa incluida. Pura ironía en la autodenominada tierra de la libertad, donde la década anterior el senador republicano Joseph McCarthy ya desató la paranoica caza de brujas contra comunistas, anarquistas y otros grupos “subersivos” del orden estadonidense imperante. Así que al otro lado del charco, sin garantía democrática alguna, mucho menos se anduvieron con tonterías para reformar la arbitraria ley de vagos y maleantes en 1970 e incluir las conductas homosexuales en el código penal español. Y ojito, calladitos o se amplía el contubernio judeo-masónico-comunista denunciado por el dictador Francisco Franco como culpable de todos los males de España, unagrandeylibre. Sin olvidar “la pertinaz sequía”, claro.
Sin embargo, aquella madrugada neoyorquina al inicio del verano del 69 en el garito del número 53 de la calle Cristopher fue diferente. Los ánimos exaltados de un tiempo convulso marcado por la contracultura hippie y las manifestaciones contra la guerra del Vietnam o por los derechos civiles de los afroamericanos confluyeron en el Stonewall Inn con la tensión emocional acumulada por el reciente suicidio de la actriz, cantante e icono gay Judy Garland y la inusual respuesta de un joven travesti a la agresión policial durante su detención. Más que suficiente, incluso sin la ingesta nocturna de estimulantes, para liarse. Y se lió. A lo largo de esa madrugada y las dos posteriores, miles de manifestantes se enfrentaron a centenares de policías en las calles del Greenwich Village en una auténtica batalla campal bajo el enrabietado grito de “Gay power!” (¡Poder gay!) y el improvisado himno de Stonewall:

Somos las chicas de Stonewall.
Llevamos rizos en el pelo.
No llevamos ropa interior.
Enseñamos nuestro vello púbico.
Llevamos nuestros petos de trabajo
por encima de nuestras rodillitas de mujer.

Justo un año después, el Frente de Liberación Gay, fundado en las semanas posteriores a los disturbios, convocó a cerca de 10.000 personas en una manifestación pacífica desde Greenwich Village hasta Central Park a través de la Quinta Avenida para conmemorar el aniversario de la revuelta del Stonewall Inn. Así nació el Pride Gay, Orgullo o Dignidad Gay, y la comunidad homosexual celebra desde entonces cada 28 de junio su día con marchas festivas y reivindicativas en múltiples ciudades de todo el mundo como San Francisco, Sao Paulo o Madrid. Y Buenos Aires, aunque la Marcha del Orgullo se organiza en la capital argentina desde hace 18 años el primer sábado de noviembre en recuerdo de la fecha de creación del primer grupo homosexual del país en 1967.

Desde la primera edición, que en 1992 apenas reunió a 250 personas enmascaradas por temor a ser reconocidas, la iniciativa creció hasta marcar su máximo de asistencia este año al congregar entre 50.000 y 100.000 ciudadanos, algunos casi desnudos, tras el lema Libertad e igualdad de derechos. No a los códigos de faltas. Después de partir de la plaza de Mayo, tradicional escenario reivindicativo dominado por la presidencial Casa Rosada y flanquedo por la Catedral Metropolitana, la XVIII Marcha del Orgullo Lésbico, Gay, Travesti, Transexual y Bisexual atravesó la avenida 9 de Julio y culminó en Congreso, explanada bajo la cúpula verde de la sede de la Cámara de Diputados. Precisamente, allí, frente al edificio que alberga los actuales debates de reformas legislativas para permitir los enlaces entre parejas del mismo sexo, los portavoces del colectivo exigieron la derogación de las normativas “represivas que criminalizan y estigmatizan todavía” la homosexualidad en diversas provincias argentinas. “Estamos acá celebrando la diversidad y mostrándonos orgullosos de ser quienes somos. Para poder elegir y ser iguales ante la ley como garantiza la Constitución, ¡ley de matrimonio ya!”, clamaron antes de despedir la manifestación al ritmo de la versión en español del tema de Gloria Gaynor I am what I am, una canción ya convertida en himno homosexual. 

Yo soy lo que soy
mi creación
y mi destino
quiero que me des
tu aprobación o tú olvido.
Este es mi mundo
por qué no sentir orgullo.

 

Post data: Los actos homosexuales entre personas adultas se condenan con la pena de muerte en Mauritania, Sudán, norte de Nigeria, sur de Somalia, Arabia Saudi, Irán y Yemen, según el estudio Homofobia de Estado de Daniel Ottosson (Universidad de Södertörn en Estocolmo, Suecia) publicado en mayo de 2009 por la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales Trans e Intersex (ILGA). Un total de 80 países (ver mapa) considera ilegal la homosexualidad: Argelia, Angola, Botswana, Burundi, Camerún, Comores, Egipto, Eritrea, Etiopía, Gambia, Ghana, Guinea, Kenya, Lesoto, Liberia, Libia, Malaui, Mauritania, Marruecos, Mauricio, Mozambique, Namibia, Nigeria, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Seychelles, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Suazilandia, Tanzania, Togo, Túnez, Uganda, Zambia y Zimbabue en África; Afganistán, Arabia Saudi, Bangladés, Bután, Birmania, Brunei, Emiratos Árabes Unidos, India, Irán, Kuwait, Líbano, Malasia, Maldivas, Omán, Pakistán, Qatar, Singapur, Siria, Sri Lanka, Turkmenistán, Uzbekistán, Yemen, así como la franja de Gaza de la Autoridad Palestina en Asia; República Turca del Norte de Chipre (no reconocida internacionalmente) en Europa; Antigua y Barbuda, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago en América del Norte; Kiribati, Nauru, Palau, Papua Nueva Guinea, Samoa, Islas Salomón, Tonga, Tuvalu; así como las Islas Cook asociadas a Nueva Zelanda en Oceanía; Guyana en América del Sur. Irak y Yibuti no aclararon al autor del informe el estatus legal de la homosexualidad.

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3 Responses to Orgullo de Buenos (G)Ayres

  1. ana dice:

    pues vaya con Irak y Yibuti, ni siquiera se mojan… vaya gente¡¡
    dan ganas de decir Que viiiiiiva ESpaña¡¡¡¡
    besos chicos del blog, os mejorais por momentos

  2. Ata dice:

    Cuando lees esto te das cuenta el salto gigantesco hacia adelante que ha vivido nuestro país en los últimos años. Y me sumo al grito de Ana. Viva España!! Pero ésta: la de la libertad, el respeto, los derechos adquiridos, el bienestar, la cultura progresista. La de Rouco, Ansar, Rajoy y compañía, TE LA REGALO!!!

  3. Mon dice:

    La verdad es que hemos mejorado mucho en las libertades sexuales de heteros y homosexuales en nuestro país. Pero no se puede bajar la guardia… que hay mucho chalado por aquí que pide la excomunión pata quien vote a favor de la ampliación de la ley del aborto.

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